El poder de los Estados Unidos es increíble. Esto es algo evidente para cualquier persona. Por supuesto, en la televisión no podían quedarse atrás. Seguro que si fueran los guionistas españoles los que hubieran decidido ponerse en huelga, la noticia no habría pasado nunca de nuestras fronteras. En cambio, la huelga de escritores (que es como los llaman allí) trae de cabeza a la televisión de medio mundo. Veamos un ejemplo. La semana pasada comenzó la emisión de la cuarta temporada de House, en Cuatro. El año pasado pudimos ver prácticamente de forma ininterrumpida más de 20 capítulos nuevos de la serie del famoso médico, uno cada martes. Este año la cosa no pinta tan bien. Ahora mismo la reserva de capítulos no llega a la docena, y es bastante probable que dentro de unos dos meses y medio como mucho, dejemos de ver al controvertido médico, o mejor pensado, seguramente empezaremos a ver sus capítulos repetidos.Una diferencia abismal entre la televisión americana y la española es que al otro lado del charco las reposiciones de grandes series hacen que las audiencias de las cadenas se hundan. Aquí no pasa eso, más bien sucede todo lo contrario. Si no se abusa de las repeticiones de capítulos, éstos dan igual o mejor resultado que cuando se estrenaron. Y además cuentan con la ventaja de que no tienen ningún gasto, porque se supone que ya tuvieron beneficios el día del estreno, con lo cual todo son ventajas. Claro que a lo largo de la historia ha habido casos en los que se ha aplicado esta regla de forma completamente desmesurada. Yo calculo que cada capítulo de “Aquí no hay quien viva” se pudo ver en Antena 3 una media de 5 veces, y creo que no exagero. Como es natural, cuando emitían el mismo capítulo por quinta vez, la audiencia no era del 25% como en sus mejores tiempos, eso estaba claro. Lo que no esperaba la cadena es que no llegara ni al 10. Aunque como en todo hay excepciones. Hagan memoria y piensen cuantas veces han visto cada capítulo de "Los Simpsons".
Volviendo a la huelga de guionistas, la buena noticia es que como he dicho antes a nosotros empezará a afectarnos con unos tres meses de retraso, que es el tiempo medio que tarda una producción televisiva en doblarse y tener autorización para emitirse en nuestro país. Eso sí, los fans de la ceremonia de "Los Óscar", ya pueden irse echando a temblar. Los escritores de guiones ya han conseguido cancelar la ceremonia de los globos de oro, y a no ser que pronto lleguen a un acuerdo con los empresarios (cosa poco probable), ahora se proponen echar abajo la entrega de premios más importante en el mundo del cine. Por cierto, también es mala suerte que para una vez que gana Javier Bardem un globo de oro no pueda ir a recogerlo.


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