jueves 14 de febrero de 2008

Y se lo dieron a Él

Ángel MartínYa era hora. Ángel Martín acaba de ganar (hace cosa de 40 minutos) el premio TP al mejor presentador de entretenimiento y variedades (creo que se llamaba así el premio). Sin embargo es verdad lo que dijo en el discurso. La presentadora del programa es Patricia Conde. Puede que Ángel sea el colaborador principal, incluso podríamos considerarlo el cerebro del programa (aunque ha quedado claro que el guión es obra de mucha gente) pero lo que no se puede negar es que la única persona que está en el plató desde el inicio hasta el final del programa es ella, Patricia.

Mi teoría es la siguiente: era obvio que este hombre merecía un premio. Y estaba claro que tenía que ir en esa categoría, porque no existe ninguna categoría que se llame premio al mejor colaborador. Así que sólo podía ir en el mejor presentador de entretenimiento. Sin embargo, una vez llegada a esta conclusión, era imposible nominarlo a él y no a Patricia Conde, que como ya he comentado es la verdadera presentadora. Pero no podían ponerlo a los dos en la misma candidatura porque entonces no podrían resaltar el mérito de Ángel. Así que la mejor solución que se les ocurrió fue nominarlos a los dos. Me alegró especialmente también que le dieran el premio al programa, aunque hay que decir que conforme ha ido pasando el tiempo, y sobre todo conforme han ido ampliando el tiempo del programa ha bajado algo su calidad y frescura, pero era algo que tenía que pasar más tarde o más temprano.

Y ya que estoy repaso un poco la gala en sí misma. Como han dicho en la propia gala, quizá se esperaba algo más de Wyoming. Un poco más de política y sobre todo un humor un poco más agresivo, más corrosivo, más del estilo Caiga Quien Caiga que prácticamente inventó él.

Me pareció genial que le dieran el premio de mejor presentador de informativos a Matías Prats, pero ya es hora de que le den alguno a Lorenzo Milá, gran presentador donde los haya. Estupenda noticia el premio al Internado, aunque lo sabía antes de que lo dieran, porque poner a una actriz de la serie a entregar el premio era bastante descarado. Antes de que lo nombrara su compañero ya todos recordábamos el grito de Penélope Cruz con aquello de ¡¡¡Pedroooo!!! Aunque la verdad es que al final el grito no tuvo tanto glamour. Lo más gracioso fue cuando Elena Furiase pidió "perdón por el grito".

En pocas palabras, de estas galas siempre se espera más, por muy bien que salgan, porque al final las entregas de premios son aburridas por naturaleza. Así que por mucho que nos guste criticarlas, el que no quiera aburrirse con estos "espectáculos", que no los vea. He dicho.