jueves 20 de noviembre de 2008

La lista negra

Por una vez, y sin que sirva de precedente, no me parecerá mal que alguien vea mañana viernes en Antena 3, "¿Dónde estás, corazón?". Y no es precisamente porque hayan cambiado su temática o porque vayan a hablar de algún tema social o cultural, por supuesto que no. Seguirá siendo el programa de las desdichas contadas en público y de los supuestos periodistas que se dedicarán a sacarle a algún "famosillo" sus trapos sucios sin que éste se lo espere, eso sí, previo pago de una cantidad que varía según el caché del entrevistado.

No me parecerá mal que lo vean, porque si mañana por la noche a eso de las 10 y media deciden ver el programa de corazón más viejo de nuestro país, al menos no estarán viendo en ese momento Telecinco, la campeona en indecencia televisiva a día de hoy. Y es que esta vez se han pasado. A esa hora, esta cadena de pseudotelevisión emite una entrevista muy especial, tanto que la han llamado "un tercer grado". El personaje principal es nada más y nada menos que el mismísimo Julián Muñoz. Lo realmente importante viene ahora. Por esa entrevista le van a pagar 350.000 euros. Repito, van a pagar 350.000 euros a un delincuente por un rato de confesiones y opiniones. Eso ya es sobrepasar la delgada línea roja que separa la llamada telebasura de la inmoralidad. Cualquier cosa antes que eso. Ese hombre robó millones y millones de pesetas (incluso de euros) a todos los hombres y mujeres de Marbella, destrozó su costa, cometió delitos urbanísticos, medioambientales, y probablemente alguno que otro más que aún no se haya descubierto. Por todo eso y por un largo etcétera que no hace falta que nombre ahora, no deben ver la entrevista. Sólo diré que cuando alguna vez hemos declarado aquí que parecía que Telecinco estaba cambiando en algo su tipo de programación, nos estábamos equivocando. Pero la cadena se equivoca aún más si cree que va a poder sacar rendimiento económico de esa infamia. Sólo así dejarán de hacer ese tipo de televisión. Hay que boicotear la entrevista, y presionar a los anunciantes para que retiren su publicidad durante la entrevista. Ya hay una lista negra creada con todas las empresas que emitieron publicidad cuando Telecinco emitió la entrevista a Luis Roldán, otro de los grandes ladrones de nuestro país. Ahí ya se consiguió un logro importante. La audiencia no llegó al 16 % y la cadena tuvo que pagarle 50.000 euros al ladrón. Otra indecencia. Esto va a perjudicar gravemente la imagen de Telecinco, y al menos nosotros, vamos a tardar en olvidarlo.

Cuestión aparte se merece el presentador. Jordi González nunca terminará de salir de ese mundo totalmente ajeno al de los presentadores serios de televisión. Cuando había una mínima y minúscula esperanza de que se terminara de reformar gracias a alguno de los periodistas de verdad que algunas veces aparecen en "La Noria", nos sorprende con esto. Parece que ha vuelto a recaer en los programas de morbo.

Y volviendo a su cadena, Telecinco, no deja de ser chocante que por un lado realizan campañas como la de "12 meses, 12 causas" y luego hacen esto. Según parece, una de esas causas benéficas es ahora financiar a delincuentes. Claro, que eso no lo dicen porque no queda bien.