Será el próximo 5 de febrero, cuando los políticos estadounidenses se jueguen el todo por el todo en su carrera hacia la casa blanca. Aquí en España, tenemos un "Supermartes" cada semana, lógicamente todos los martes. Ayer fue uno muy especial. Por supuesto, la noticia del día fue el fin de "Aquí hay tomate" (que llevó a esta web a batir récord de visitas), pero hubo más. Vimos un duelo entre Zapatero y Rajoy, aunque en este caso "sólo" había en juego telespectadores, no votos, pero bien pensado, la mayoría de los telespectadores de esos programas votan... No sé si será una premonición o todo lo contrario, pero en ese asalto ganó Zapatero por goleada. "Espejo público: Mariano Rajoy" hizo un 14.7% y “Los desayunos de TVE: José Luis Rodríguez Zapatero” llegó al 29.4%, haciendo máximo de la temporada.Política aparte, lo que más me ha dado que pensar fue el horario de máxima audiencia. Hacía tiempo que no veía un capítulo de estreno de "House" en Cuatro (normalmente o los veo en la Fox o los grabo). La verdad es que no me esperaba algo así: termina "El Hormiguero", ponen 30 segundos de anuncios y empieza el capítulo. Emiten otros 30 segundos de capítulo y cuando aún están saliendo los créditos de la serie vuelven a poner 30 segundos más de publicidad. Sólo por eso merecerían que hubiera cambiado a otra cadena y no ver el capítulo. Pero como yo no tengo audímetro y sé que mi elección no influye en las audiencias, no lo hice. De cualquier manera, el capítulo no defraudó, y a pesar del descaro eligiendo las técnicas de publicidad, la audiencia respondió, y la serie hizo máximo, siendo líder en su franja de emisión sin dejar opción a "Los Serrano" ni tampoco a "Los hombres de Paco". Y de "Hijos de Babel" ya ni hablamos, supongo que con un 9.1% lo cancelarán muy pronto.
En pocas palabras, bien por "House", mal por Cuatro.

Creí que nunca escribiría algo como ¡¡Viva Telecinco!! Pero para todo hay una primera vez. Escribo este post de urgencia para dar la mejor noticia que jamás soñé dar desde este blog:
Ya estaban tardando en hacerlo. Se veía venir. Era algo que más tarde o más temprano tenía que llegar. El Gran Wyoming tendría que tener una recopilación semanal de su programa. En un alarde de originalidad la han llamado "El Intermedio, abrimos los domingos". Esta estrategia que tiene laSexta de afianzar sus programas a base de repeticiones no parece muy lógica. Por explicarlo de forma breve: si la gente ya ve todos los días el programa de Wyoming, ¿Por qué iba a ver la repetición de los domingos? Ayer el programa hizo un 2.6% de audiencia, que es la mitad de lo que hace normalmente. Aunque el programa tiene éxito, eso no garantiza ni mucho menos el éxito de las repeticiones de los mejores momentos. Es curioso, pero en las series pasa lo contrario (las repeticiones suelen funcionar muy bien, al menos hasta la cuarta vez que emiten el mismo capítulo).
La televisión tiene el inmenso poder de crear historias geniales, que te pueden dejar horas y horas sentado en tu sillón intrigado por conocer su final. Estas historias pueden tener desenlaces felices, tristes, pueden ser de miedo, de risa, en definitiva, pueden ser de cualquier temática. O mejor dicho, pueden ser casi de cualquier temática. En la película Spiderman, suprimieron hace ya varios años la escena en la que aparecía el superhéroe tejiendo una tela de araña entre las desaparecidas torres gemelas. Es lógico, ya que la película se estrenó poco después de aquel brutal atentado que cambió nuestra historia. Haciendo una cosa tan simple como suprimir una escena, fue elogiada por la gran mayoría de espectadores y críticos y a la vez ganó en publicidad. Eso es un buen ejemplo en lo que se refiere a saber medir el tiempo en el que emites o estrenas una producción.
El poder de los Estados Unidos es increíble. Esto es algo evidente para cualquier persona. Por supuesto, en la televisión no podían quedarse atrás. Seguro que si fueran los guionistas españoles los que hubieran decidido ponerse en huelga, la noticia no habría pasado nunca de nuestras fronteras. En cambio, la huelga de escritores (que es como los llaman allí) trae de cabeza a la televisión de medio mundo. Veamos un ejemplo. La semana pasada comenzó la emisión de la cuarta temporada de House, en Cuatro. El año pasado pudimos ver prácticamente de forma ininterrumpida más de 20 capítulos nuevos de la serie del famoso médico, uno cada martes. Este año la cosa no pinta tan bien. Ahora mismo la reserva de capítulos no llega a la docena, y es bastante probable que dentro de unos dos meses y medio como mucho, dejemos de ver al controvertido médico, o mejor pensado, seguramente empezaremos a ver sus capítulos repetidos.