La paciencia no es una de las virtudes de nuestra televisión. El último ejemplo de que esto es así ha sido la retirada de la serie de Telecinco “De repente, los Gómez”. Parto de la base de que no he visto más que unos minutos del segundo y último capítulo, por lo que no puedo tener opinión formada sobre esta producción, sin embargo sus datos de audiencia no animaban al optimismo. Para los seguidores de la serie, que seguro que algunos hay, parece que Telecinco planea emitir algunos capítulos más de la serie (supongo que los que ya estuvieran grabados) en “Factoría de Ficción”, su canal de TDT, que se está convirtiendo en un curioso remix en el que se puede encontrar casi de todo, creando una sensación de que el canal no tiene identidad propia y se ha convertido en una especie de baúl
de los recuerdos o por decirlo de un modo más actual, se podría decir que es la “papelera de reciclaje” de Telecinco. Allí se pueden encontrar repeticiones de series antológicas, como “Siete vidas” o “Aída”, mezcladas con productos de hace tres generaciones como pueden ser “Sensación de vivir” o “Al salir de clase”. Si te levantas temprano de lunes a viernes puedes ver una gran cantidad de dibujos animados desde las siete de la mañana, y de los fines de semana podemos destacar la repetición los sábados de un capítulo de CSI.Aún no ha terminado de expandirse debidamente el fenómeno de la TDT en España, pero creo que ya va siendo hora de que las cadenas generalistas empiecen a dotar a sus canales secundarios de una parrilla coherente y con un público objetivo claro, cosa que en general no pasa, aunque aquí sólo haya hecho referencia hasta ahora a una cadena. Los canales que están más asentados son los que ya existían antes de la llegada de la TDT, como pueden ser “CNN+”, “Disney Chanel”, “Teledeporte”, “40 Latino” o “Canal 24 horas”. Los de nueva creación o que han sufrido algún cambio importante (conviene aquí recordar que “Factoría de ficción” antes se emitía en satélite y ofrecía productos de más canales, y no sólo de Telecinco, como ocurre ahora), esos canales que vemos desde hace poco, exclusivamente gracias a la TDT, como pueden ser “Antena .Neox”, “Antena .Nova”, el ya mencionado “Factoría de Ficción Telecinco” o “La Siete”, deberían crear su propio estilo, porque si no lo hacen estarán siempre relegados a ser tratados como el relleno de la parrilla televisiva.
Y por otro lado están los nuevos, esas empresas que han obtenido su primera licencia para emitir en abierto gracias a la TDT y que luchan por competir con los grandes, y dan todo lo que tienen porque no disponen de más ventanas para mostrarlo. Estoy hablando de “Veo7”, de “Intereconomía” o de “SonyTV” por ejemplo. Y por último, hay que hablar desgraciadamente del verdadero relleno de la parrilla televisiva actual, canales como “Cincoshop” y “Tienda en Veo”. Me parece como mínimo bastante reprochable que una empresa después de conseguir la licencia para emitir a nivel nacional un canal en TDT, dedique esa frecuencia a emitir publicidad todo el día, aunque visto lo visto será legal, porque si no lo fuera supongo que alguien se habría quejado. Esperemos que con el paso del tiempo esos canales se reconviertan en emisoras tradicionales y alberguen algún canal temático sobre noticias, deportes, ficción, música o cualquier otra cosa, o incluso que decidan entrar en la guerra de los canales generalistas, pero que sea cual sea su decisión, pasen a ser, por decirlo de una manera muy simplista, canales “normales”. Sólo así podremos disfrutar realmente de la variedad que nos prometieron cuando anunciaron esto de la TDT, porque probablemente dentro de poco perdamos algún canal más porque pase a convertirse en canal de pago, así que a no ser que recuperemos alguno más, al final esa variedad va a ser una más de esas medias verdades que estamos hartos de escuchar.

Había quien no lo aguantaba, quien decía que era demasiado cansino y muy repetitivo, y puede que en parte fuera cierto. Lo que nadie puede dudar es que en poco tiempo marcó un estilo propio e inigualable en la forma de narrar retransmisiones deportivas en televisión. Hablo, como no, de Andrés Montes, fallecido la pasada semana. En su última aparición en laSexta bromeó con la posibilidad de jubilarse, e insinuó que había quien quería que lo hiciese, refiriéndose sin lugar a dudas a los directivos que no quisieron renovarle el contrato. Porque hay que aclarar que Andrés Montes no fue despedido. Simplemente terminó el contrato que tenía firmado con laSexta, que era de tres años. Ya tenía lista su incorporación a Veo7, y a la emisora Radio Marca. Es decir, estaba claro que no tenía ninguna intención de jubilarse, con lo cual podríamos haber disfrutado mucho más de su singular estilo. Con su pérdida, Salinas ya no volverá a preguntarse nunca más dónde están las llaves, y con él también han muerto sus expresiones y apodos, algunos realmente geniales. Ya no veremos jugar más a “Mister Cátering”, ahora “sólo” nos queda José Manuel Calderón. Nos hemos quedado también sin “Tiburón”, sin “Humphrey Bogart”, sin “ET” y sin “Tom Cruise”. Ahora nos tendremos que conformar con ver jugar a Puyol, Xavi, Pau Gasol y Raúl. Gracias a él descubrimos hace poco que “el oro no estaba en Moscú, sino en Polonia”. Él nos contó las últimas tres ligas de fútbol, y los campeonatos del Mundo y de Europa que ganó la selección española de baloncesto. A pesar de sus problemas de corazón nunca se dio por vencido y no paraba de tener proyectos. Desde luego, podría haber llegado a hacer historia en la televisión si hubiera tenido más tiempo. Lo malo es que no lo ha tenido. Descanse en paz.
Terminó el verano, para lo bueno y para lo malo. En televisión es bueno, porque dejan de poner todo el relleno que habían descartado durante la temporada, y empieza de nuevo la supuesta programación buena. Y digo supuesta porque aún así hay bastante que criticar, aunque ya habrá tiempo para eso a lo largo del curso. Por lo pronto, mañana Martes comienza en Cuatro FlashForward, una serie que triunfó en su estreno hace algunas semanas en Estados Unidos, y que por una vez llega a nosotros más pronto que tarde. Su argumento es desde luego original: la humanidad al completo sufre un desmayo durante dos minutos y diecisiete segundos, tiempo durante el cual ven su futuro. Así arranca la serie que podremos ver mañana en Cuatro. Ha llegado a nuestras pantallas también una nueva versión de reality show, esta vez en laSexta, cadena que declaró que nunca emitiría uno. Se trata de “El aprendiz” y como puede que ya sepan relata la lucha de 16 aspirantes muy preparados y con muchos estudios por conseguir el trabajo de su vida, un puesto de ejecutivo en alguna de las compañías del empresario Luis Bassat. Lo quieren vender como otra cosa, pero al final es un reality show aunque no sea en directo ni haya llamadas o mensajes. Ya se sabe, nunca digas de esta agua no beberé. Es verdad que su realización es muy buena y que en muchos aspectos es muy distinto al Gran Hermano de Telecinco, pero al final acabamos viendo cosas surrealistas como a 16 ejecutivos intentando vender aceitunas a las amas de casa en un mercadillo. Bastante decepcionante la verdad.
¿Cómo ha ido ese verano? Nosotros hemos estado preparando la nueva temporada del programa, la cuarta ya, quién lo diría cuando empezamos. Somos ya uno de los programas veteranos de la radio, y este año volvemos con la incorporación de Jaime López, más conocido entre nosotros como 