martes 20 de abril de 2010

Riesgo

Los críticos de televisión suelen culpar al medio de su poca innovación y su poca voluntad por arriesgar lo más mínimo. Es verdad que se ve poca novedad en la pequeña pantalla, pero también es verdad que cuando alguna cadena intenta salirse de los márgenes establecidos suele estrellarse estrepitosamente, con lo cual es hasta cierto punto entendible el miedo a la originalidad. El último ejemplo lo hemos tenido en "Debate al límite" en laSexta.

Puede que usted ni siquiera sepa de la existencia de este programa, que hoy ya no se ha emitido, y esa es la mejor prueba de su repercusión prácticamente nula. Aquí hablamos de él hace dos semanas porque era precisamente algo no habitual en televisión. En lugar de ver a las 3 de la tarde las noticias, laSexta nos proponía un debate con 4 personas y media hora de duración en la que Mamen Mendizabal, la moderadora y presentadora, ponía sobre la mesa los temas de actualidad y los cuatro participantes, de diversas ideologías políticas, daban cada uno su opinión, para lo cual disponían cada uno de cinco minutos. La idea era probablemente buena, pero el resultado ha sido completamente desastroso. Una semana después de su estreno, la cadena decidió trasladar el programa a la una y media de la tarde, debido a su baja audiencia, pero tampoco dio resultado. La consecuencia es que después de diez emisiones, laSexta anuncia que retira el programa y que lo "rediseñará" para volver a presentarlo en un futuro en otra franja horaria.

Veremos. Algunas veces esto pasa realmente, y otras es lo que dicen para que no se anuncie su despedida como un fracaso total y se aplaque un poco el pesimismo empresarial con la esperanza de que parte del trabajo realizado se podrá aprovechar para un nuevo espacio similar que finalmente nunca llega. Lo cierto es que los españoles tenemos unos hábitos televisivos muy definidos y que le costará trabajo a cualquier cadena cambiarlos, y más si es una relativamente nueva como es el caso. Prácticamente todo aquel que ve la televisión a las tres de la tarde, lo hace para seguir el informativo de alguna cadena, y a la una y media suelen triunfar los magacines de contenidos bastante "light", algo de corazón, sucesos, consejos sobre salud, un poco de política y si acaso algo de cocina. Poco más se puede ver, al menos en las grandes cadenas. Así que la propuesta de laSexta era arriesgada y simplemente no ha salido bien. Esperemos que no se den por vencidos y sigan intentando traer ideas frescas a nuestras pantallas.

La que no suele arriesgar mucho es Telecinco, que después de comprar el mundial de fútbol de este verano, anuncia que ha fichado a Camacho como comentarista, algo que se puede calificar de muchas formas, pero no de arriesgado ni de imaginativo, ya que él fue uno de los comentaristas de Cuatro en el anterior mundial. Evidentemente, dejando a un lado el rendimiento económico del torneo, está claro que las audiencias funcionarán, y cuando Telecinco lo ha comprado es porque también le va a funcionar segurísimo económicamente. Es triste, pero las estrategias poco originales y continuistas (incluso conservadoras) son las que suelen triunfar en televisión. Como decía Buruaga, "así son las cosas y así se las hemos contado".