lunes, 14 de febrero de 2011

Se torcieron, se torcieron, pero al final Andreu volvió

“Mucho se tendrían que torcer las cosas para que no presente la gala el año que viene”. Esa fueron las palabras de Andreu Buenafuente a finales de la gala de los Goya del año 2010 de la que yo mismo, con un año menos de experiencia en la radio, hablé brevemente aquí mismo en La Caja Lista. Algunos lo tacharían de mala opción, como he leído en algunas críticas respecto a su forma de llevar la gala, considerada de “floja” con “gags vacíos” y “parecía más un programa diario que una gala de premios”, pero si tan mala era, no habría repetido este año nuevamente con el humor y la soltura que suele presentar este hombre cuando aparece en Televisión. Al menos, a mí me ha parecido que su presencia en la dirección de la gala ha sido más que acertada tanto el año pasado como esta, aunque este año me pillara a varios kilómetros de casa sin una tele a mano como para echarle un ojo y estar más informado. Pero bueno, siempre existen resúmenes, youtube y decenas de páginas que hablan de cómo fue, de lo bien que empezó y de los incidentes varios que acabarán como curiosidades en la historia de los premios.

¿Cómo? ¿Qué tú tampoco lo viste? Ah, vale, estabas viendo Los Protegidos. Tampoco me extraña, pero antes de pasar a eso, sigamos hablando un poco más de los Goya.

Sí, amigos, me parece bastante curiosa y original la forma en la que empezaron los premios este año. Ese videomontaje con escena de películas españolas en las que Andreu había sido introducido para crear, con todo ese patiburrillo de escenas varias, un nuevo argumento de cómo se tendría que torcer todo para no presentar la gala. Tiros, que los médicos no le atiendan porque están con otra cosa más importante, que Pé no quiera abrirle la puerta del cuarto, que un Noriega bastante jovencito le intente apuñalar y que se dé cuenta que lo han enterrado vivo y tenga que confiar en el Langui para que lo salve. Y después, claro, haciendo uso del anuncio de Nescafé de George Clooney y Malkovich, una pequeña parodia con Buenafuente en el cielo donde Antonio Resines (con una larga melena plateada) le permite volver si le da lo que lleva en la bolsa. Sí que se han torcido, sí, pero la verdad, al final pudo presentarla.

Ese es, para mí que no pude ver mucho más, uno de los mejores momentos de la Gala. ¿Y cuál fue otro de los más curiosos pero que empañaron un poco la celebración? La aparición estelar de Jimmy Jump, un chaval que se dedica a colarse en grandes eventos (como este tipo) demostrando la falta de seguridad que a veces existen. Ya lo hizo en una final de Roland Garros, en un campeonato de Europa, en la última actuación de Eurovisión y ahora, claro, no podía faltar en los Goya.

Por lo demás, más de lo mismo, premios a películas que se lo merecieran más o menos, a actores y directores, y con un ambiente de fondo que sacaba a la luz la tan debatida ley Sinde que, incluso en algunos discursos sobre Internet y el Cine, se volvió a nombrar. Y aun seguirán hablando de ella en mucho tiempo.

A todo esto, y cambiando un poco de tema radicalmente aunque no venga totalmente a cuento, me sorprende que digan fuera del país que España es uno de los países donde más piratería existe, supongo que será ahora, porque en el Siglo XVII en los Mares del Caribe había más bien piratas de otras nacionalidades. Pero bueno, ha sido un pequeño chiste tonto para hilar lo que quería hablar a continuación.

Desde hace algo más de un mes del último programa muchas cosas están cambiando en el ámbito del Cine y la Televisión. E Internet es uno de esos cambios novedosos que avanzan a raudales y que traen polémicas como la de dicha Ley de la que han hablado desde manifestantes del grupo Anonymous, de aquí de España o incluso de fuera, cineastas, directores, políticos e incluso Eduard Punset, un breve discurso que fue digno de aplaudir y que creo que debería de exponeros aquí.

Como para no admirar a este hombre. Pero sí, este final de año 2010 y final de año 2011 ha estado lleno de muchos cambios, y me suena raro hablar de esto ya a finales de Febrero, pero antes no he podido.

Pero todos los cambios no han sido polémicos, los ha habido, a mi gusto, excepcionales. Y es que he recobrado la fe en la ficción Española. Cansado de la mayoría de series semanales que se podían ver en nuestras cadenas y que fueran originarias de nuestro país, este Enero empecé a recobrar la fe viendo las nuevas propuestas de Antena 3 y Telecinco, y mira que me cuesta hablar bien de esta segunda cadena, pero esta vez han acertado. Los Protegidos, el Barco, Ángel y Demonio. Propuestas innovadoras e interesantes y que, aunque en las dos primeras aun tienen algunos matices que se notan para series españolas (no puede faltar el tema de los amoríos adolescentes y juveniles, pero ya no son el centro de la trama), son, a mi gusto, totalmente originales. No en el sentido de que nunca se ha hecho antes algo así (porque en realidad, sí existe), si no por cambiar ese punto de vista, por intentar hacer cosas que aquí no se han hecho y, sobre todo, porque parece que han tenido una muy buena acogida. Incluso Los Protegidos, que estuvo renqueando la temporada pasada, parece que se recuperó y llega al punto de, en la misma noche en la que se emiten la Gala de los Goya (que tuvo el primer puesto de las audiencias), nuestros mutantes españoles pudieron mantener a sus seguidores con su misma audiencia y obteniendo un segundo puesto en la clasificación. Todo un logro, hay que decirlo.

Quizás se acerca una temporada en la que haya más programas originales e interesantes en el ámbito español, y de momento, hay indicios de que las cosas van así. Si no, pues seguiré viendo la tele solamente el ratito de tardes que tengo libres (pocas) en las que veo Dos Hombres y Medio, o los domingos por la noche para Redes, al que siempre nombraré en todos los programas y que parece que estoy cobrando comisión por publicitar.

Espero que no nos hayáis echado mucho de menos, solo lo suficiente para querer oírnos y seguirnos nuevamente cada lunes, en busca de esa Televisión de Calidad que todos queremos.

Y, como despedida de la Editorial y comienzo de esta edición semanal de La Caja Lista, vuelvo aquí con un fragmento de una entrada que publicó Berto en su blog y que yo mismo puse un link en nuestra web para que lo leyeseis.

“Esa misma noche hay cena familiar navideña. Alegría y estrés a partes iguales. Mantengo con mi tío una discusión de esas en las que uno se enzarza casi por aburrimiento. Él enarbola el argumento clásico “la tele es una porquería” y me veo en la obligación de terciar. De hecho, se espera que lo haga. […] Haciendo de abogado del diablo, defiendo a capa y espada que entre todos esos canales existe una oferta interesante y que si no la encuentra es porque no ha hecho el ejercicio consciente de buscarla. Le acuso de haberse quedado clavado ante la telebasura […] Le recrimino que habla desde la pasividad. Y a medida que hablo me doy cuenta de que yo hago lo mismo.”

Y respecto a Alex de la Iglesia, podría hablar mucho más, pero dejo su discurso completo.

¡Nueva emisión de La Caja Lista!

Después de este mes de inesperadas vacaciones (más que nada, exámenes y trabajos que uno no puede dejar de lado), Hoy, Lunes 14 de Febrero, Día de San Corteinglesín, a las 16.30 en riguroso directo podréis oír el programa semanal de La Caja Lista. Ya sabéis, en Huelva a través de la 103.6 FM, en Internet a través de la emisión de Uniradio Online, y si no, a lo largo de la tarde o de mañana aparecerá aquí el podcast para que podáis oírlo y descargarlo en cualquier momento que queráis.